Nada sube a ninguna parte
No hay servidor al que subir: el clip aparece en tu carpeta en cuanto sueltas la tecla y ahí se queda. Lo que hagas con él es cosa tuya.
100 % local · sin cuenta · sin telemetría
Klaito graba lo que acaba de pasar y guarda el clip donde tú le digas. Ni servidor, ni subidas, ni marca de agua.
Versión 1.0.0 · Gratis · macOS 13 o posterior · Windows y Linux en camino
Los clippers de siempre son el escaparate de un servicio: cuenta, subida, recorte online y un enlace que caduca. Klaito es solo el grabador.
No hay servidor al que subir: el clip aparece en tu carpeta en cuanto sueltas la tecla y ahí se queda. Lo que hagas con él es cosa tuya.
No hay login, ni correo que confirmar, ni plan gratuito con una marca de agua incrustada en el vídeo. Abres la app y grabas.
Sin analítica, sin identificadores y sin backend al que informar. Los ajustes son un archivo de texto en tu propia máquina.
Los dos modos conviven: puedes tener el buffer encendido y grabar a la vez, porque por debajo es una sola captura.
Klaito mantiene en segundo plano los últimos minutos de partida. Cuando pasa algo, pulsas la tecla y ese tramo se guarda como clip. No hay que acordarse de darle a grabar antes de la jugada.
El tramo, la calidad y la carpeta los eliges tú.
Una tecla empieza y la misma tecla para, estilo OBS. Empezar es instantáneo y el fichero arranca un pelín antes del botón, a propósito: mejor pasarse que perderse el momento.
Durante la grabación puedes dejar marcas; al parar salen en un .markers.txt junto al vídeo.
Dos botones, porque no son lo mismo: una captura del sistema a resolución nativa, y un fotograma sacado del buffer, que es exactamente lo que se vería en el clip.
No hay un proceso para el buffer y otro para grabar. Hay una sesión que escribe segmentos numerados, y todo lo demás se sirve de ahí.
La captura va a segmentos cortos de vídeo ya codificado. Un hilo aparte borra los viejos para que el buffer no se coma el disco —pero nunca los de una grabación en marcha.
Guardar un clip o parar una grabación no es más que decir desde qué segmento hasta cuál. Por eso responde al instante, dure lo que dure la partida.
Los segmentos se concatenan tal cual, sin volver a pasar por el codificador: ni pérdida de calidad, ni esperas, ni la CPU al 100 % justo cuando estás jugando.
Seis acciones con tecla global, configurables desde la app pulsando la combinación que quieras. Grabar y buffer son toggle: la misma tecla empieza y para, que a pantalla completa nadie se acuerda de dos combinaciones.
Esas son las combinaciones de fábrica en macOS; en Windows y Linux, Ctrl en lugar de ⌘. ¿La tecla que quieres ya la usa el juego? En macOS puedes ponerla en modo observador: Klaito la ve pasar sin quitársela a nadie, igual que el push-to-talk de Discord.
Todo se cambia desde la app y se aplica a la siguiente grabación.
| Sistemas | macOS 13 o posterior. Windows y Linux, en desarrollo. |
|---|---|
| Vídeo | H.264 o H.265, con codificación por hardware en macOS. FPS, bitrate y resolución configurables. |
| Contenedor | MP4 o MKV. Opción de dejar además una copia en MP4 sin recodificar, para compartir sin sustos. |
| Audio | Micrófono y audio del sistema como fuentes independientes, cada una con su volumen (0–200 %) y sin depender del volumen del sistema. |
| Instant replay | Ventana configurable (120 s por defecto), escrita en segmentos cortos que se concatenan sin recodificar. |
| Multi-monitor | Eliges la pantalla por su nombre real, no por «Pantalla 0». |
| Ficheros | Carpeta de destino a tu gusto y troceado opcional por tamaño para los vídeos largos. |
| Espacio | Alrededor de 1,5 MB por segundo a 12 Mb/s: unos 175 MB para los 120 s de buffer por defecto. |
Si lo que usas de Medal es la tecla de instant replay, sí: Klaito hace esa parte y ahí se queda. Lo que no hace, a propósito, es cuentas, subidas ni biblioteca online. Tus clips se quedan en tu disco, en la carpeta que hayas elegido.
El ShadowPlay de NVIDIA solo existe en Windows y con una gráfica GeForce, así que en un Mac no hay nada que instalar. El instant replay de Klaito es la misma idea —un buffer con los últimos minutos y una tecla— usando el codificador por hardware del propio Mac.
No. Klaito no tiene servidor, ni cuentas, ni analítica: no hay ningún sitio al que subir nada. Los clips van a la carpeta que elijas y los ajustes a un fichero de texto en tu equipo.
No. Todo lo que Klaito necesita va dentro de la app, incluido el capturador de audio del sistema en macOS. No hay que tocar nada del sistema ni instalar extensiones aparte.
Sí: las teclas son globales, así que responden con el juego delante. Si la combinación que quieres ya la usa el juego, en macOS existe el modo observador, que deja pasar la tecla en lugar de quedársela.
Porque es exactamente lo que hace la app, y macOS exige que lo autorices tú. Se pide una sola vez, es el permiso estándar del sistema y sirve también para capturar el audio que suena por los altavoces.
Depende del bitrate: a 12 Mb/s son ~1,5 MB por segundo, o sea unos 175 MB para la ventana de 120 s. El buffer se recicla solo, así que ese espacio no crece con las horas.
Sí. No hay versión de pago, ni marca de agua, ni cuenta, ni límites de subida: no hay subida que limitar.
La captura está pensada desde el principio para los tres sistemas y el código ya contempla Windows y Linux; falta pulir el empaquetado y probarlo en serio antes de publicar builds.
Sin cuenta, sin subida y sin esperar a que un servidor procese el vídeo.